Santi no ha parecido ser muy adepto a la natación en ningún momento. Al parecer, cuando va solito con las teachers del kinder la reacción es muy favorable, participa y disfruta muchísimo durante toda la hora. Sin embargo cuando papi o la mamá lo acompañamos, parece ponerse super chineado, llora para salirse de la piscina y trata por todos los medios de irse a la casita.
En todo caso, y aunque sé que mi bebé es sumamente consentido, hay oportunidades en las que realmente disfruta de sus clases de natación y este es uno de esos días en los que jugó, nadó, y participó plenamente. Una verdadera alegría para un papá como yo, que se enorgullece de ver a su hijo crecer en sus habilidades constantemente.
Acá verán que Santi jugó con sus compañeros y con Estrellita, su teacher, sin dejar de acercarse en una oportunidad a que papi lo sacara. Luego de un rato utilizó la excusa típica. Quería ir al baño por lo que lo llevé... sin embargo, hablamos y acordamos que debía volver a la piscina...
Mi hijo precioso es un gran nadador... bueno para mí es el mejor



